En diciembre de 2023, la UNESCO declaró la partería como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad, marcando un hito histórico en el reconocimiento de los saberes ancestrales transmitidos por mujeres a lo largo de generaciones. Este reconocimiento no solo celebra las técnicas obstétricas tradicionales, sino también los conocimientos botánicos, rituales, culturales y comunitarios que han acompañado a madres y familias en el embarazo, el parto y el posparto. Más que un conjunto de prácticas, la partería es un corpus de saberes integrales, basado en la observación, la experiencia y la transmisión oral, que ha permitido sostener la vida a través de los siglos.

La inscripción de la partería como patrimonio mundial pone de relieve el liderazgo femenino y la memoria histórica de las mujeres, que durante siglos fueron invisibilizadas por discursos biomédicos y patriarcales. Este acto representa una reparación simbólica, reconociendo la importancia de su rol social, cultural y sanitario. Además, subraya la necesidad de integrar la perspectiva de género en las políticas culturales y de salud, para que la protección del patrimonio no reproduzca estereotipos ni margine a quienes lo sostienen.

La partería también conecta con la matronería contemporánea, adaptándose a los sistemas sanitarios modernos sin perder su esencia: cuidado centrado en la mujer, acompañamiento emocional y construcción de vínculos comunitarios. Su reconocimiento internacional abre la puerta a un patrimonio más inclusivo, diverso y representativo, donde los saberes femeninos ocupan el lugar que les corresponde en la memoria colectiva de la humanidad. En definitiva, la partería es símbolo de resistencia, cuidado y continuidad cultural, y su patrimonialización nos recuerda que el conocimiento transmitido por mujeres es un pilar fundamental para la vida y para la construcción de sociedades más justas.

Fragmento del trabajo de investigación realizado con la Universidad de Cádiz - 2024